jueves, 29 de julio de 2010

la decadencia del sector industrial



La tendencia histórica al estancamiento de la producción industrial ya se vislumbraba a finales de la década de los ´60. Las razones de carácter estructural de tal hecho se relacionaban con el perfil del comercio internacional argentino, los límites del modelo de sustitución de importaciones y el perfil sesgado hacia el mercado interno de las inversiones productivas. A partir de la estabilidad macroeconómica alcanzada con la liberalización de la cuenta capital, el plan de convertibilidad, la apertura económica y las reformas pro mercado de comienzos de la década de los ´90, la Argentina fue adoptando un modelo de crecimiento basado en la explotación de sus ventajas comparativas con especialización en la producción de commodities industriales y/o intensivos en recursos naturales y en los fuertes incentivos a la entrada de capitales externos. El estancamiento de la producción de la industria manufacturera en conjunción a los profundos cambios al interior de su estructura, dieron como resultado un intenso proceso de disminución absoluta de los planteles obreros inmediatamente relacionados al proceso productivo. En los ´90, la rigidez de las variables nominales, la política de tipo de cambio bajo y la apertura comercial en conjunción, incentivaron, por un lado, la desintegración del contenido de valor agregado local tanto entre sectores como al interior de las firmas y, por otro lado, sesgaron los precios relativos de los factores productivos a favor de los bienes de equipos importados y en detrimento de la mano de obra. Estos son los determinantes de la emergencia de elasticidades producto-empleo negativas desde 1991 hasta 1998.A partir de allí, la caída del empleo industrial es explicada por la crisis de demanda y del nivel de actividad. El comportamiento observado de la producción y el empleo evidencia que la dinámica de la industria se desarrolla en torno de la capacidad productiva del trabajo. Durante los ´90 se va a dar un proceso de apertura tecnológica e innovaciones en las cuales se necesita una mayor inversión productiva, física y humana, para poder incorporar el desarrollo tecnológico y mejorar así la capacidad productiva nacional. La elevada tasa de progreso técnico requiere de una mano de obra crecientemente calificada y flexible. En este contexto, la desigualdad en las capacidades adquiridas por los trabajadores ha dado lugar a una estructura salarial donde ha aumentado la brecha entre los salarios bajos y los altos. En el primer trimestre de 1998 la economía argentina entra en una profunda fase depresiva como resultado de los cambios acontecidos en el contexto internacional desde mediados de 1997. Argentina queda desalineada -moneda sobreapreciada- y el camino del ajuste asume la forma de deflación real de precios y salarios y contracción de su nivel de actividad. La Argentina entra en una profunda recesión caracterizada por una recurrente crisis de balanza de pagos, desempleo masivo de los factores de producción y una explosión del endeudamiento público como privado. A partir del primer trimestre del año 2001 se comenzó a observar una desaceleración de los precios manufactureros que se tradujo en una caída profunda a partir del segundo trimestre del año. Ante la merma en los niveles de producción las firmas tendían a reducir sus costos laborales, mediante una mayor utilización de la mano de obra y/o reducciones de salarios. La demanda de factores de producción, entre ellos el trabajo, es una demanda derivada del mercado de productos. De allí que los cambios en la estructura industrial, mediados por los cambios tecnológicos de los procesos productivos sectoriales y su especifica combinación de factores productivos, se reflejen en la división del trabajo industrial entre sectores. Paralelamente, la tendencia general al incremento de la capacidad productiva del trabajo industrial, en conjunción a la tendencia al estancamiento de producto industrial argentino da como resultado el desarrollo contemporáneo de destrucción de las fuerzas productivas potenciales de la sociedad.

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